Desde mi perspectiva, la Filosofía es una disciplina que invita a cuestionar de manera profunda la realidad, el conocimiento, el sentido de la vida y la acción humana. No se limita a la acumulación de conceptos, sino que promueve una actitud reflexiva y crítica frente a lo que damos por sentado. La Ontología, como rama de la filosofía, se centra específicamente en el estudio del ser: qué significa existir, cómo se constituye la realidad y desde qué marcos interpretamos nuestra experiencia personal y profesional.
La relevancia de estos temas en mi formación académica y profesional es significativa. En un entorno organizacional y social cada vez más complejo, comprender cómo construimos nuestras interpretaciones del mundo y de nosotros mismos se vuelve clave para la toma de decisiones, el liderazgo y el desarrollo humano. La ontología, en particular, aporta un marco poderoso para entender que no solo actuamos desde lo que hacemos, sino desde quiénes somos y cómo interpretamos la realidad.
De esta asignatura espero aprender a observar con mayor claridad mis propios supuestos, creencias y narrativas internas, así como desarrollar un lenguaje más preciso para reflexionar sobre el ser, la conciencia y la responsabilidad personal. Considero que estos conocimientos pueden impactar de forma directa en mi desarrollo profesional, especialmente en ámbitos como el liderazgo, la gestión del cambio y el acompañamiento de personas y equipos, ya que permiten intervenir no solo en conductas, sino en la forma en que las personas interpretan su realidad.
Una inquietud que me acompaña es cómo llevar estos conceptos filosóficos y ontológicos a la práctica cotidiana sin que se queden en un plano abstracto. Confío en que, a lo largo de la asignatura, podremos explorar aplicaciones concretas que conecten la reflexión filosófica con los desafíos reales del desarrollo personal y organizacional.