Presentación final de la estrategia de consultoría organizacional
Caso: Preparación integral para el examen CELPIP – Gerardo Castillo
Resumen ejecutivo
El presente trabajo expone una estrategia integral de consultoría aplicada al caso de Gerardo Castillo, un adulto joven que se prepara para presentar el examen CELPIP como requisito para avanzar en su proyecto de residencia en Canadá. A partir de un diagnóstico inicial, se identificaron problemáticas clave relacionadas con la gestión del tiempo, ansiedad pre-examen, falta de estructura metodológica y uso limitado de estrategias alineadas a la rúbrica oficial del CELPIP. Este enfoque se sustenta en principios de la consultoría profesional orientada a resultados y a la construcción de soluciones con el cliente (Block, 2011).
Contextualización del caso
Gerardo Castillo es un adulto joven que trabaja jornadas prolongadas en el sector de servicios, lo que limita su tiempo disponible para el estudio estructurado del idioma inglés. Su principal motivación es obtener un puntaje competitivo en el examen CELPIP para mejorar sus oportunidades migratorias y laborales en Canadá. Desde una perspectiva de aprendizaje organizacional, este tipo de desafíos requiere intervenir tanto en los procesos como en los hábitos y creencias del participante (Senge, 2006).
El diagnóstico evidenció dificultades como estudio reactivo, sobrecarga cognitiva y ansiedad al momento de producir respuestas orales y escritas, lo cual impacta negativamente su desempeño y aumenta el riesgo de resultados insuficientes.
Marco metodológico
La intervención se sustenta en un enfoque metodológico mixto, integrando elementos cuantitativos y cualitativos. Desde la dimensión cuantitativa, se utilizaron cuestionarios tipo Likert para medir hábitos de estudio, autopercepción de desempeño y gestión del tiempo, siguiendo la técnica clásica para la medición de actitudes (Likert, 1932). Desde la dimensión cualitativa, se aplicaron entrevistas semiestructuradas, observación del desempeño y retroalimentación continua basada en rúbricas oficiales.
Metodológicamente, la estrategia se apoya en principios de consultoría de proceso, privilegiando la reflexión conjunta y la participación activa del cliente en la solución de sus problemáticas (Schein, 1999). Asimismo, se incorporan ciclos de mejora continua para ajustar la intervención de manera progresiva (Deming, 2000). Este enfoque reduce la resistencia al cambio y favorece la apropiación del proceso de aprendizaje.
Estrategia de intervención
La estrategia de intervención se estructura en tres ejes principales:
1. Rediseño del proceso de estudio
Se estableció una estructura clara de preparación alineada a los componentes del CELPIP (Listening, Reading, Writing y Speaking), incorporando estrategias como PREP y PEE para organizar respuestas orales y escritas, las cuales fortalecen la claridad, coherencia y control del discurso, habilidades clave en contextos evaluativos (Lucas, 2020).
2. Gestión humana del cambio
Se integraron prácticas de acompañamiento emocional basadas en el modelo ADKAR, con el fin de fortalecer la conciencia, motivación y adopción de nuevos hábitos de estudio (Hiatt, 2006).
3. Seguimiento y control del desempeño
Se definieron indicadores clave de desempeño (KPIs) cualitativos y cuantitativos para monitorear avances reales y apoyar la toma de decisiones durante la intervención, promoviendo un enfoque orientado a resultados y mejora del desempeño (Harrington, 2016).
Plan de acción (síntesis)
El plan de acción contempla sesiones semanales estructuradas, combinando práctica guiada, retroalimentación formativa y ejercicios de simulación cronometrados. Se prioriza el uso eficiente del tiempo mediante técnicas de organización y bloques de estudio, alineadas con principios de gestión del desempeño y mejora continua (Deming, 2000). Asimismo, se identificaron riesgos potenciales —como fatiga o ansiedad pre-examen— y se establecieron acciones de mitigación específicas.
Ética y responsabilidad profesional
La intervención se desarrolla bajo principios éticos de la consultoría profesional, garantizando confidencialidad, respeto por el ritmo del participante y claridad en los alcances del proceso. El rol del consultor se concibe como facilitador del aprendizaje, promoviendo la autonomía del cliente y evitando relaciones de dependencia (Block, 2011; Schein, 1999).
Conclusiones y recomendaciones finales
La estrategia de consultoría propuesta demuestra que la aplicación de metodologías organizacionales al ámbito educativo y de certificación lingüística es viable y efectiva. La integración de herramientas técnicas con una perspectiva humana permitió estructurar un proceso de preparación más eficiente, reducir la ansiedad y fortalecer el desempeño esperado. Se recomienda mantener el enfoque de mejora continua y replicar este modelo en otros contextos de preparación para certificaciones internacionales, adaptándolo a las características de cada participante (Senge, 2006).
Referencias (APA 7)
Block, P. (2011). Flawless consulting: A guide to getting your expertise used (3rd ed.). Jossey-Bass.
Deming, W. E. (2000). The new economics for industry, government, education (2nd ed.). MIT Press.
Hiatt, J. (2006). ADKAR: A model for change in business, government and our community. Prosci.
Harrington, H. J. (2016). High performance benchmarking: 20 steps to success. McGraw-Hill Education.
Lucas, S. E. (2020). The art of public speaking (13th ed.). McGraw-Hill Education.
Likert, R. (1932). A technique for the measurement of attitudes. Archives of Psychology, 22(140), 1–55.
Schein, E. H. (1999). Process consultation revisited: Building the helping relationship. Addison-Wesley.
Senge, P. M. (2006). The fifth discipline: The art and practice of the learning organization (Revised ed.). Doubleday.