Ante esta situación, se proponen dos acciones concretas;
- En primer lugar, centralizar la información estratégica mediante una herramienta analítica de datos como Power BI o Looker Studio, esto permitirá integrar datos desde múltiples fuentes (CRM, plataformas de marketing, herramientas de proyectos), crear dashboards en tiempo real y presentar información clara y visual para la toma de descisiones basada en datos.
- En segundo lugar, establecer reuniones quincenales de seguimiento enfocadas exclusivamente en el análisis de estos indicadores, con el fin de agilizar la toma de decisiones y mejorar la alineación entre áreas.
Para el monitoreo del desempeño, se sugieren KPIs como;
- El cumplimiento de entregables a tiempo en operaciones. Medirá la eficiencia del equipo remoto y permitirá detectar cuellos de botella.
- La tasa de conversión en marketing. Ayudará a evaluar la efectividad real de las acciones de marketing y facilitará la asignación inteligente de recursos.
- El nivel de satisfacción del cliente. Reflejará la calidad del servicio digital y el impacto directo de las operaciones en la experiencia del cliente.
Finalmente, se recomienda una gestión del tiempo basada en objetivos semanales y horarios flexibles, consiste en:
Sustituir el control rígido de horarios por una gestión orientada a resultados. Cada equipo y colaborador define objetivos semanales claros y medibles, alineados con las prioridades del área, de modo que el enfoque esté en el cumplimiento de entregables y no en la cantidad de horas conectadas.
Para facilitar la coordinación, se establecen horarios de coincidencia obligatorios de 2 a 3 horas diarias, durante los cuales se realizan reuniones, se resuelven dudas y se fomenta la colaboración. Fuera de ese periodo, cada persona puede organizar su jornada laboral de forma flexible, eligiendo los momentos del día en los que es más productiva.
Mencionado lo anterior, esta estrategia permitirá a los equipos remotos equilibrar mejor su vida personal y laboral porque reduce la presión del control constante y favorece la autonomía y la confianza. Al mismo tiempo, garantiza la comunicación efectiva y el seguimiento del trabajo, lo que contribuye a mejorar la productividad sin afectar el bienestar del personal.