Análisis Ético de la Situación
Cuando un colaborador oculta información o toma decisiones unilaterales, la confianza del equipo se fractura. Desde una perspectiva kantiana, este comportamiento vulnera el deber moral de actuar conforme a principios universales y respetar la autonomía de los demás. Para Kant, la acción ética exige transparencia y respeto por la dignidad del otro; por tanto, ocultar información es moralmente inaceptable porque se podría deducir que el colaborador en cuestión está utilizando a sus compañeros para sus propios fines o para una agenda oculta.
Desde una lectura nietzscheana, este acto podría interpretarse como una manifestación de impulsos reactivos o de falta de autoconciencia. No se trataría tanto de “maldad”, sino de un sujeto atrapado en sus propias tensiones internas, actuando desde la inseguridad, el resentimiento o un deseo desordenado de control. Aquí entra en juego lo visto sobre autocuidado y bienestar: la ausencia de regulación emocional y de autoconocimiento podría haber nublado su juicio, llevándolo a conductas defensivas y poco éticas.
Propuesta de solución filosófica
Como líder, la respuesta debe integrar ética y humanidad:
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Diálogo directo y respetuoso: Siguiendo a Kant, es necesario apelar al deber moral y a la racionalidad del colaborador, invitándolo a reflexionar sobre las consecuencias de sus acciones y su impacto en el equipo.
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Acompañamiento hacia el autoconocimiento: Desde una visión de bienestar, se puede abrir un espacio seguro para explorar qué emociones, miedos o presiones detonaron la conducta. El diálogo, por supuesto, debe ser empático y, a la vez, claro, con respecto cómo se han roto los acuerdos y se ha erosionado la confianza. El objetivo, es entender qué motivó al colaborador a comportarse de esta forma, y mostrarle de forma transparente porqué sus acciones son inaceptables, pero que existen formas de corregir el rumbo.
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Restablecimiento de acuerdos: Con base en valores compartidos, reconstruir reglas claras de comunicación, consulta y transparencia. Al establecer nuevos acuerdos, también se debe dejar muy claro cuáles son las expectativas y las consecuencias en caso de que se vuelva a actuar sin ética.
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Cultura organizacional ética: Inspirados en Nietzsche, se puede fomentar un liderazgo que incentive la autenticidad, la responsabilidad y el crecimiento personal, en lugar de la obediencia ciega.
Esta combinación permite restaurar la confianza, promover un ambiente ético y ayudar al colaborador a reconectar con su mejor versión.
Preguntas de reflexión
1. ¿Cómo influye la ética en la toma de decisiones dentro de un equipo?
La ética actúa como brújula: orienta decisiones hacia lo que es justo, transparente y respetuoso. Evita que los intereses individuales pasen por encima del bienestar colectivo y promueve coherencia entre acciones, valores y propósito común.
2. ¿Qué valores son esenciales para restaurar la confianza en esta situación?
Transparencia, responsabilidad, respeto, honestidad, empatía y apertura al diálogo. Sin estos valores, la colaboración se debilita; con ellos, el equipo recupera cohesión y seguridad psicológica.
3. ¿Cómo puede el liderazgo consciente manejar dilemas éticos y promover el bienestar?
El liderazgo consciente integra reflexión ética con inteligencia emocional. Atiende el problema sin humillar, entiende la raíz emocional de las conductas, establece límites claros y promueve una cultura de cuidado, aprendizaje y responsabilidad compartida. Esto transforma el conflicto en crecimiento.