Saltar al contenido principal

Ana Silvia Arrocha Contreras Caso: Manejo de Residuos Eléctricos y Electrónicos CDMX - PNUD

Ana Silvia Arrocha Contreras Caso: Manejo de Residuos Eléctricos y Electrónicos CDMX - PNUD

por Ana Silvia Arrocha Contreras -
Número de respuestas: 1

1. Descripción del caso

Entre 2020 y 2022 participé como consultora jurídica en un proyecto del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) sobre el manejo de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) en la Ciudad de México. El proyecto tenía dos vertientes: una jurídica, orientada a determinar si los residuos electrónicos estaban sujetos a Planes de Manejo conforme a la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPGIR) y la NOM-161-SEMARNAT-2011; y una económico-financiera, que evaluó la viabilidad de instalar una planta de separación de RAEE en la CDMX, proyectando la generación de residuos electrónicos de 2020 a 2040 con datos del INEGI, SEMARNAT y CONAPO.

El diagnóstico identificó una brecha crítica: aunque la normatividad obliga a productores, importadores y distribuidores a formular Planes de Manejo para los RAEE listados en la NOM-161, el cumplimiento era mínimo y la infraestructura de reciclaje era insuficiente para procesar los más de 35,000 toneladas anuales generadas en la CDMX proyectadas para ese período.


2. Enfoque metodológico seleccionado: Mixto

Para este caso consideré que el enfoque mixto era el más adecuado, dado que la problemática tenía simultáneamente una dimensión normativo-interpretativa (cualitativa) y una dimensión de medición y proyección económica (cuantitativa), imposibles de separar sin perder precisión diagnóstica.


3. Argumentación: dos ventajas y una desventaja

Ventaja 1 — Complementariedad analítica. El componente cuantitativo permitió construir proyecciones de generación de RAEE mediante modelos de interpolación poblacional (CONAPO 2016-2050) y calcular indicadores financieros concretos: Valor Presente Neto de $250,152,670 MXN, Tasa Interna de Rendimiento del 90.27% anual e ingresos proyectados por aprovechamiento de materiales reciclables de $97,559,228 MXN/año. Estos datos solos no explicaban por qué el sistema de gestión fallaba. El componente cualitativo —análisis jurídico de la LGPGIR, su Reglamento y la NOM-161-SEMARNAT-2011— identificó el vacío normativo específico: los RAEE están clasificados como residuos de manejo especial, no peligrosos, lo que genera obligaciones distintas que muchos operadores desconocen o incumplen. Ninguno de los dos enfoques por separado habría producido un diagnóstico accionable.

Ventaja 2 — Mayor solidez para la toma de decisiones institucional. Al presentar hallazgos ante el PNUD y autoridades ambientales, la combinación de evidencia jurídica y financiera dotó al reporte de una credibilidad que un enfoque único no hubiera logrado. Los tomadores de decisión podían ver simultáneamente qué dice la ley, cuántos residuos se generan y cuánto cuesta y rinde resolver el problema. Esto es consistente con lo que la Unidad 5 señala sobre la triangulación de fuentes: contrastar hallazgos desde diferentes perspectivas fortalece la validez de las conclusiones.

Desventaja — Mayor complejidad y tiempo de ejecución. La principal limitación del enfoque mixto fue el costo metodológico: requirió integrar marcos conceptuales distintos (análisis jurídico dogmático + modelación financiera), distintos instrumentos de recolección y equipos con perfiles complementarios. Esto extendió los tiempos de análisis e implicó un mayor esfuerzo de coordinación para que los hallazgos cualitativos y cuantitativos dialogaran de forma coherente en el reporte final.

En respuesta a Ana Silvia Arrocha Contreras

Re: Ana Silvia Arrocha Contreras Caso: Manejo de Residuos Eléctricos y Electrónicos CDMX - PNUD

por Torres Valdés María Eugenia -
Hola, Ana

Coincido contigo en la elección del enfoque mixto como el más adecuado para abordar la problemática planteada. Al igual que en mi caso, considero que este tipo de enfoque permite integrar tanto el análisis de datos cuantitativos como la comprensión de factores cualitativos, lo cual resulta fundamental cuando se trata de problemáticas complejas.

Me pareció especialmente relevante tu punto sobre que los datos cuantitativos por sí solos no explican por qué falla el sistema, ya que justamente ahí es donde el componente cualitativo aporta valor al permitir entender el contexto y las causas subyacentes.
En mi caso, también seleccioné el enfoque mixto por razones similares, particularmente por la necesidad de analizar no solo el nivel de implementación de ciertas prácticas, sino también las percepciones y dinámicas organizacionales que influyen en ellas.

Saludos.