En mi caso, la situación organizacional surge dentro de un proyecto pro bono que estoy desarrollando como parte de mi proceso de formación para consolidarme como consultor Semi Senior. El proyecto se realiza en una pequeña refaccionaria de línea blanca, un negocio familiar con una estructura operativa poco formalizada, donde la dueña ha identificado dificultades para tener control claro sobre el inventario, la operación diaria y la confiabilidad de la información del negocio. Desde las primeras conversaciones se observó que existían diferencias entre lo que debería haber en existencia y lo que aparentemente ocurría en la práctica, además de procesos poco estandarizados en actividades como búsqueda de piezas, venta en mostrador, cobro e inventariado. Ante esta situación, se volvió necesario realizar un diagnóstico interno para comprender si el problema provenía de fallas en los registros, falta de control en los procesos, prácticas informales del personal o una combinación de varios factores.
El enfoque que considero más adecuado para abordar esta problemática es el enfoque mixto. Esto se debe a que el caso no puede entenderse completamente solo con números ni solo con opiniones o percepciones. Por un lado, se necesita revisar información cuantitativa, como ventas, inventarios, diferencias de existencias y patrones en los registros; por otro, también es indispensable obtener información cualitativa mediante entrevistas y observación directa para entender cómo se realizan realmente los procesos, qué dificultades enfrenta el personal y qué prácticas no documentadas influyen en la operación.
Dos ventajas del enfoque mixto son, primero, que combina evidencia objetiva con comprensión contextual, es decir, permite no solo medir el problema, sino también entender sus causas. Segundo, fortalece la interpretación de resultados para la toma de decisiones, ya que relaciona los hallazgos con el contexto operativo y humano de la organización. Como desventaja, puede señalarse que requiere más tiempo y un esfuerzo analítico mayor, porque implica recolectar, ordenar e integrar diferentes tipos de información. La Unidad 5 también enfatiza que la interpretación de resultados debe ser argumentativa, conectada con el problema de investigación y sensible al contexto organizacional, lo cual hace especialmente pertinente este enfoque para el caso de la refaccionaria.