En una empresa de distribución de insumos médicos se detectó incremento en errores de surtido y retrasos, afectando la satisfacción del cliente. Para obtener un diagnóstico interno confiable, se aplicó un enfoque mixto, integrando estadística descriptiva y análisis cualitativo.
Desde lo cuantitativo, se analizaron indicadores (frecuencia de errores, tiempos de entrega, devoluciones), utilizando medidas como promedios y porcentajes para identificar tendencias y patrones. La estadística descriptiva permitió dimensionar la magnitud del problema y priorizar áreas críticas.
En lo cualitativo, se realizaron entrevistas y observación de procesos. La información fue organizada mediante una categorización rigurosa, asegurando pertinencia, exclusividad, claridad y saturación de códigos, lo que permitió identificar causas como fallas en capacitación y comunicación. El uso de herramientas tecnológicas facilitó el análisis, agrupación de datos y detección de patrones recurrentes.
El enfoque mixto no solo suma datos cuantitativos y cualitativos, sino que los integra para explicar el fenómeno de manera complementaria, fortaleciendo la validez del diagnóstico.
Como resultado, se concluyó que la problemática deriva de debilidades en procesos y gestión del personal, permitiendo diseñar acciones correctivas más precisas. La principal limitación fue el mayor tiempo requerido para integrar ambos tipos de análisis.