Saltar al contenido principal

FORO Alcance ontológico de la narración

FORO Alcance ontológico de la narración

por Villalobos Soto Paulina Yaori -
Número de respuestas: 2

A. Según el artículo de Sola-Morales, el ser humano necesita de la narración para darle sentido a su existencia; por lo tanto, cuando un medio nos cuenta una historia, nos está dando una estructura para entender quiénes somos y quiénes son los héroes y villanos.Los medios eligen qué contar y cómo narrarlo para que nosotros sintamos que esa es la "única realidad". Esta el ejemplo de la Gentrificación en la CDMX (especialmente en colonias como la Roma o Condesa).

Tipo de narrativa: Se suele emplear una narrativa de "progreso y cosmopolitismo" en ciertos medios, frente a una narrativa de "desplazamiento y pérdida de identidad" en redes sociales.

Efecto: Si solo consumimos la narrativa del "progreso", nuestra comprensión del tema será superficial y validará el desplazamiento de vecinos locales como algo inevitable del desarrollo urbano. La narrativa moldea nuestra empatía o indiferencia hacia el problema.

B.Desde la ontología del lenguaje, se dice que "el lenguaje genera realidad". Si ciertos discursos mediáticos dominan el espacio público, no solo están describiendo el mundo, lo están creando para nosotros. El peligro es que se cierre la posibilidad de otras realidades.

Reflexión: En México, cuando predomina un discurso de polarización política (donde la realidad se divide estrictamente entre "buenos y malos"), las implicaciones son profundas:

  1. En la realidad: Dejamos de ver matices; la realidad se vuelve plana y conflictiva.

  2. En las relaciones sociales: Se rompe el diálogo. Ya no escuchamos al otro para entenderlo, sino para clasificarlo como "aliado" o "enemigo".

  3. Toma de decisiones: La decisión colectiva deja de basarse en datos o bien común, y empieza a basarse en la lealtad al relato predominante. Como señala la autora, al ser "animales narrativos", preferimos una historia que nos de seguridad (aunque sea incompleta) antes que lidiar con la incertidumbre.

En respuesta a Villalobos Soto Paulina Yaori

Re: FORO Alcance ontológico de la narración

por Susana Martinez Martinez -
Hola, Yaori.

Me pareció muy sugerente tu análisis, especialmente cuando señalas que, como “animales narrativos”, necesitamos historias que nos den seguridad frente a la incertidumbre. Retomas muy bien la idea de Sola-Morales sobre la función estructurante de la narración: no solo organiza los hechos, sino que organiza nuestra identidad dentro de esos hechos.

El ejemplo de la gentrificación en la CDMX me parece particularmente pertinente porque muestra cómo dos narrativas pueden coexistir y disputar el sentido de un mismo fenómeno. Por un lado, la narrativa de progreso y cosmopolitismo presenta la transformación urbana como modernización inevitable; por otro, la narrativa de desplazamiento y pérdida de identidad visibiliza el costo social de ese “progreso”. Coincido contigo en que la narrativa que consumimos moldea nuestra empatía: determina si vemos a los vecinos desplazados como víctimas de un sistema desigual o como obstáculos al desarrollo.

Me gustaría ampliar tu reflexión incorporando un matiz desde la ontología del lenguaje. Si el lenguaje genera realidad, entonces no solo describe el fenómeno de la gentrificación, sino que produce categorías que influyen en cómo actuamos frente a él. Por ejemplo, no es lo mismo hablar de “revitalización urbana” que de “expulsión territorial”. Cada término configura una realidad distinta y orienta decisiones políticas diferentes. En ese sentido, el poder no solo está en qué se cuenta, sino en cómo se nombra.

También encuentro muy relevante tu análisis sobre la polarización política. Cuando el discurso predominante divide el mundo en “buenos” y “malos”, no solo empobrece el debate público, sino que reduce la complejidad del ser humano. Desde la ontología del lenguaje, podríamos decir que ese tipo de narrativas clausuran posibilidades de conversación: el otro deja de ser un interlocutor válido y se convierte en una categoría. Y cuando eso ocurre, el espacio público pierde su dimensión dialógica.

Tal vez una pregunta que podríamos abrir es: ¿cómo mantener la potencia orientadora de las narrativas —que inevitablemente necesitamos— sin caer en relatos totalizantes que cancelen la pluralidad? Es decir, ¿cómo narrar sin absolutizar?

Gracias por tu aportación; me parece que pone sobre la mesa un punto clave: la responsabilidad que tenemos no solo como consumidores de relatos, sino como co-creadores de las narrativas que circulan en nuestra comunidad.
En respuesta a Villalobos Soto Paulina Yaori

Re: FORO Alcance ontológico de la narración

por MURILLO RIVERA ALFREDO -
Hola Paulina,
me parece muy acertado el ejemplo que utilizas sobre la gentrificación en la CDMX. Ilustra con mucha claridad cómo la narración no solo informa, sino que organiza nuestra percepción moral del fenómeno. La forma en que señalas la coexistencia de dos relatos —“progreso y cosmopolitismo” frente a “desplazamiento y pérdida de identidad”— muestra precisamente lo que Sola-Morales plantea: la narración estructura la comprensión de la realidad y posiciona actores como protagonistas o afectados según el encuadre adoptado.
Me parece especialmente relevante tu observación sobre cómo la narrativa moldea la empatía. Cuando se presenta únicamente el relato del desarrollo urbano como algo inevitable y positivo, se invisibilizan las consecuencias humanas del proceso. Ahí se vuelve evidente el alcance ontológico del discurso: no solo se describen hechos, sino que se configuran sensibilidades y marcos de interpretación.
También encuentro muy pertinente tu reflexión sobre la polarización política. Coincido en que cuando predominan narrativas binarias de “buenos y malos”, la complejidad desaparece y se reduce el espacio para el diálogo. Desde la ontología del lenguaje, esto implica que el discurso dominante delimita lo que puede ser pensado y discutido. En ese sentido, el riesgo no es solo informativo, sino relacional: afecta la manera en que nos vinculamos y tomamos decisiones colectivas.
Tu análisis muestra una comprensión profunda de que, como “animales narrativos”, no solo consumimos historias, sino que habitamos dentro de ellas. Tal vez el reto que nos deja el artículo es desarrollar una mayor conciencia crítica sobre los relatos que adoptamos, para no asumirlos como la única realidad posible.