Mis expectativas para la asignatura Formulación de la Estrategia Empresarial son muy altas, principalmente porque la veo como una oportunidad para consolidar, ordenar y profundizar todo lo que he aprendido a lo largo de mi trayectoria profesional.
Mi relación con las empresas y el trabajo comenzó muy temprano, a los 14 años. Desde mis primeros empleos, hace más de dos décadas, tuve la oportunidad de observar de manera empírica cómo funcionaban los negocios desde dentro: la operación diaria, el manejo de inventarios, la atención a clientes y la toma de decisiones en contextos reales. Con el tiempo, esa experiencia práctica se fue complementando con formación académica en comunicación, marketing digital, alta dirección y posteriormente con la experiencia de dar clases, diseñar diplomados y acompañar empresas como consultor.
A lo largo de los años he aprendido estrategia desde muchos frentes: la experiencia directa, el intercambio con otros líderes, la teoría, la práctica y el error. Sin embargo, justamente por eso, mi expectativa con esta materia es volver a pasar todo ese aprendizaje por un marco estratégico claro, que me permita integrar conceptos, metodologías y herramientas de forma más estructurada y consciente.
Además, esta asignatura llega en un momento muy relevante para mí. Actualmente estoy conceptualizando el lanzamiento de una nueva marca digital, una marca hija dentro de mi empresa de consultoría, cien por ciento digital. Mi intención es utilizar esta materia como un laboratorio práctico para diseñar su estrategia: definición de mercado meta, propuesta de valor, misión, visión, posicionamiento y rumbo estratégico. No sería la primera marca que lanzo, pero cada nuevo proyecto representa un reto y un aprendizaje distinto.
Espero que esta materia me ayude no solo a fortalecer mi criterio estratégico, sino también a intercambiar ideas con mis compañeros, aprender de sus contextos y enriquecer mi forma de pensar la estrategia empresarial de manera integral.