Buena tarde Mario Alberto, tú participación me parece muy acertada y madura, especialmente cuando señalas que muchos problemas organizacionales se expresan desde lo emocional o desde la incomodidad de las personas, pero no necesariamente desde la causa real que afecta a la empresa. Coincido plenamente en que uno de los principales errores en las organizaciones es reaccionar de forma inmediata sin detenerse a analizar con profundidad qué está ocurriendo realmente. Aprender a observar con mayor calma y a formular mejores preguntas es, sin duda, una de las competencias más valiosas en los procesos de diagnóstico.
También considero muy relevante tu reflexión sobre la diferencia entre síntomas y causas. En la práctica de la consultoría he visto cómo se destinan recursos importantes a “soluciones rápidas” que no generan resultados sostenibles porque no atienden el problema de fondo. En ese sentido, el enfoque que planteas Mario sobre analizar, priorizar y definir correctamente los problemas es clave para lograr intervenciones con verdadero impacto organizacional.
Por último, me parece muy valioso y que busques complementar ese conocimiento con metodologías formales, esto refleja una actitud profesional y abierta al aprendizaje. Contar con herramientas estructuradas no solo fortalece la toma de decisiones, sino que también brinda mayor sustento y credibilidad a las recomendaciones que se presentan ante directivos y equipos de trabajo.
También considero muy relevante tu reflexión sobre la diferencia entre síntomas y causas. En la práctica de la consultoría he visto cómo se destinan recursos importantes a “soluciones rápidas” que no generan resultados sostenibles porque no atienden el problema de fondo. En ese sentido, el enfoque que planteas Mario sobre analizar, priorizar y definir correctamente los problemas es clave para lograr intervenciones con verdadero impacto organizacional.
Por último, me parece muy valioso y que busques complementar ese conocimiento con metodologías formales, esto refleja una actitud profesional y abierta al aprendizaje. Contar con herramientas estructuradas no solo fortalece la toma de decisiones, sino que también brinda mayor sustento y credibilidad a las recomendaciones que se presentan ante directivos y equipos de trabajo.