En el mundo de los negocios, es común enfatizar la importancia de definir el origen y el alcance de un emprendimiento. Es precisamente en este punto donde la presente asignatura cobra relevancia. Aunque su ubicación en la seriación curricular podría parecer debatible, su valor es indiscutible, ya que nos permite aplicar herramientas conocidas bajo el rigor y el enfoque estratégico de esta maestría. El objetivo es claro: establecer un punto focal de interés que nos mantenga en el camino correcto y nos permita ser lo más asertivos posible.
La diferencia fundamental radica en la transición de un modelo de negocio tradicional a uno digital. En este contexto, el análisis FODA se convierte en una herramienta vital para diagnosticar nuestra fortaleza o debilidad frente a situaciones específicas de mercado. Lo más interesante es que este ejercicio se realiza en primera persona, pues trabajamos sobre la idea de nuestro propio futuro; sin embargo, es una metodología perfectamente exportable a otros modelos de negocio que busquen evolucionar hacia formatos digitales.
Si bien ya hemos explorado la metodología SMART para la elaboración de objetivos, el reto actual consiste en aplicarla a un entorno puramente digital. A esto se suma la integración del análisis PESTEL, una herramienta indispensable en el contexto mexicano. Independientemente de las creencias o valores de socios y clientes, factores políticos, sociales y ambientales deben ser considerados para no diluir el esfuerzo estratégico. Estos métodos nos marcarán la pauta a seguir, tanto en proyectos personales como en servicios de consultoría, planteando un desafío realista frente a nuestro entorno.
Finalmente, bajo la premisa de que 'lo que no se mide no se controla y lo que no se controla no se mejora', mis expectativas para esta materia se centran en reforzar la capacidad de elaborar, analizar y desarrollar planes de acción basados en los resultados del FODA. Al poner estos objetivos 'en blanco y negro', trazaremos un camino definido y medible que permita validar variables internas y externas. Todo esto, apoyado en KPIs y OKRs, nos asegurará no perdernos en el intento de transformar un negocio del ámbito analógico al digital.
Julio Trujillo Duarte
Enero 2026.