En entornos digitales caracterizados por alta volatilidad y competencia creciente, las empresas que no evalúan ni ajustan sus estrategias en tiempo real enfrentan riesgos significativos. En primer lugar, se expone la pérdida de alineación entre la estrategia y el comportamiento del mercado, generando decisiones tardías que comprometen la competitividad. Segundo, la ausencia de monitoreo continuo provoca ineficiencias operativas invisibles, como costos crecientes o procesos obsoletos. Tercero, se incrementa la desconexión con el cliente, cuyo comportamiento digital cambia con rapidez y exige personalización, inmediatez y consistencia.
El caso de LogixMarket evidencia estos riesgos. Aunque mantenía un crecimiento de tráfico, la falta de evaluación oportuna ocultaba problemas críticos: la disminución de la tasa de conversión, el deterioro de la satisfacción postventa y el incremento en los costos de distribución. Fue hasta la implementación del Balanced Scorecard y sus KPIs —satisfacción del cliente, cumplimiento de entregas, tasa de recompra y rentabilidad por categoría— que la empresa descubrió brechas estratégicas y pudo ajustar su rumbo mediante tecnologías digitales como algoritmos de recomendación y modelos predictivos. El monitoreo semanal permitió decisiones más ágiles y una recuperación acelerada, con lo aprendido tenemos la responsabilidad de iniciar nuestro proyecto con la estrategia adecuada para tomar decisiones oportunas y ajustes inmediatos.
Desde mi perspectiva, un sistema de monitoreo de KPIs no solo facilita decisiones oportunas, sino que constituye una una forma de llevar las riendas del negocio indispensable. En un ecosistema digital donde los datos se transforman minuto a minuto, no medir equivale a gestionar a ciegas. Para mi, la capacidad de adaptación no depende únicamente de herramientas tecnológicas, sino de una cultura organizacional orientada al aprendizaje continuo, la transparencia y la toma de decisiones basada en evidencia. En síntesis, evaluar y ajustar la estrategia en tiempo real no es una ventaja competitiva, sino un requisito para la supervivencia en el mercado digital.