La falta de registros y de un análisis adecuado de los datos impacta de manera significativa a los negocios y empresas ya que limita su capacidad para tomar decisiones de forma estratégica.
Cuando no se tiene información se vuelve difícil evaluar el desempeño real del negocio, identificar áreas de mejora y detectar oportunidades de crecimiento.
La falta de métricas impide dar un buen seguimiento a los objetivos que se quieren plantear, lo que puede generar desviaciones sin que sean detectadas a tiempo y no lograran medir el progreso ni establecer estrategias basadas en datos reales.