datos, todo termina en la toma de decisiones de manera sumamente empírica y, en muchas ocasiones, errónea. Esto puede provocar que se invierta mucho dinero en áreas que no generan un buen retorno de inversión, lo que se traduce directamente en pérdidas para la empresa.
Además, muchas áreas de oportunidad que podrían generar buenos ingresos son ignoradas, lo que limita el crecimiento integral del negocio. Al no tener claridad sobre cuáles son sus debilidades o en dónde están las oportunidades reales, se vuelve prácticamente imposible construir un crecimiento constante y sostenible.
Si bien es posible crecer tomando decisiones empíricas, considero que es un proceso mucho más lento, inseguro y basado en prueba y error. En cambio, cuando se implementa un sistema de monitoreo de KPIs, se pueden tomar decisiones más informadas, detectar problemas a tiempo y ajustar la estrategia de forma oportuna, lo que permite un crecimiento más sólido y estratégico en entornos digitales.