Desde mi perspectiva, el principal problema no es tanto la falta de herramientas, sino que su operación todavía no está diseñada para escalar. Actualmente dependen mucho de procesos manuales y del desempeño individual de cada asesor, lo que hace difícil mantener una experiencia consistente. Esto indica que antes de crecer, necesitan trabajar en la estandarización de su servicio.
En mi experiencia trabajando en un proyecto educativo digital, he visto que si no defines procesos claros desde el inicio, cualquier intento de crecimiento solo amplifica los problemas existentes. Por eso, más que pensar primero en una plataforma propia, considero que GrowMe debería enfocarse en construir un sistema operativo básico del negocio, donde el servicio sea más uniforme y medible.
En cuanto a indicadores, además de los tradicionales como retención o satisfacción, me parece importante medir la consistencia del servicio entre asesores. Si hay mucha variabilidad, el modelo no es realmente replicable, lo cual es clave para escalar.
Sobre la tecnología, optaría por una solución gradual: empezar con herramientas que permitan organizar y automatizar procesos, pero sin perder el contacto directo con el cliente. Creo que la tecnología debe apoyar el modelo, no definirlo desde el inicio.
En conclusión, GrowMe tiene potencial, pero antes de escalar necesita fortalecer su operación interna. Desde mi punto de vista, crecer sin esa base podría afectar la calidad del servicio y, a largo plazo, la sostenibilidad del negocio.