En la organización se detectó una disminución en la productividad y un aumento en la rotación de personal. A pesar de implementar nuevos procesos internos, los resultados no mejoraban. Además, surgieron quejas informales sobre el ambiente laboral, falta de comunicación y liderazgo poco efectivo.
Ante esta situación, la empresa decidió realizar un diagnóstico interno para identificar las causas reales del problema y tomar decisiones estratégicas basadas en evidencia.
Se considera que el enfoque mixto (cuantitativo + cualitativo) es el más adecuado para este caso.
El problema en PEMAR involucra tanto aspectos medibles (como rotación, productividad, ausentismo) como aspectos subjetivos (clima laboral, percepción del liderazgo, motivación). Por ello, combinar ambos enfoques permite obtener una visión más completa.
Ventajas del Enfoque Mixto:
- Mayor comprensión del problema.
Permite analizar datos numéricos (por ejemplo, indicadores de desempeño) y al mismo tiempo comprender las causas profundas a través de entrevistas o encuestas abiertas. Esto enriquece el análisis e interpretación de datos. - Resultados más confiables (triangulación).
Al contrastar información cuantitativa con cualitativa, se pueden validar los hallazgos. Por ejemplo, si los números indican baja productividad y los empleados expresan desmotivación, se refuerza la conclusión.
Desventajas del enfoque Mixto.
- Mayor complejidad y tiempo de análisis.
Requiere más recursos, ya que implica recolectar, procesar e interpretar dos tipos de datos distintos, lo que puede hacer el diagnóstico más lento y demandante.