Caso simulado
Problemática: Una empresa de software ha experimentado un aumento del 35% en la rotación de personal en su departamento de “soporte técnico” durante los últimos seis meses, acompañado de una baja en las métricas de satisfacción del cliente. La gerencia necesita un diagnóstico interno para entender la raíz del problema y frenar la fuga de talento.
Para este caso, el enfoque más adecuado es el mixto (cuantitativo y cualitativo).
Al utilizar un enfoque mixto, el consultor puede convertir los datos recolectados en soluciones prácticas y basadas en evidencia de manera más completa, integrando análisis estadístico, codificación y categorización.
Ventajas:
-Identificación integral de patrones y tendencias: el enfoque cuantitativo permite usar software como Excel o SPSS para analizar numéricamente los datos de Recursos Humanos (encontrando correlaciones entre el salario, los turnos y la tasa de abandono o analizando las series de tiempo de las renuncias). Por otro lado, el enfoque cualitativo permite usar software como ATLAS.ti o NVivo para analizar las entrevistas de salida, buscando la repetición de ideas (por ejemplo, quejas sobre el liderazgo) y realizando una comparación temática.
-Mejor interpretación organizacional: al combinar ambos métodos, el consultor logra una mayor sensibilidad al contexto. Los números te dicen qué está pasando (rotación), pero los datos cualitativos te dicen por qué. Esto permite cumplir con la premisa "Resultados integrados = decisiones más efectivas".
Desventaja:
Mayor complejidad y riesgo en la coherencia: al requerir el uso de herramientas clave (software cuantitativo y cualitativo), el proceso de diagnóstico es más complejo, largo y costoso. Además, exige un alto nivel de análisis crítico para lograr la triangulación de los datos, si los números muestran una cosa pero las entrevistas sugieren otra, puede ser muy difícil mantener la coherencia con los objetivos del estudio y el marco teórico sin confundir a la organización.