Me gusta mucho lo que planteas, sobre todo esa idea de que medir sin enfoque puede dar una falsa sensación de control. Totalmente cierto. A veces creemos que por tener muchos indicadores ya estamos haciendo bien las cosas, pero si no están conectados con resultados reales, solo estamos viendo números sin impacto.
Yo lo estoy viviendo ahorita en mi negocio inmobiliario: puedes tener métricas de alcance, vistas o incluso mensajes, pero si no se traducen en clientes reales o cierres, no sirven. Ahí es donde cobra sentido lo que dices de poner al cliente y la rentabilidad al centro.
También coincido contigo en que medir debe simplificar, no complicar. En lo personal, creo que entre más claro tengas qué sí te está generando resultados, más fácil es tomar decisiones rápidas y dejar de perder tiempo y dinero en lo que no funciona.
Al final, como dices, no se trata de medir más, sino de medir mejor… y sobre todo, de tener la claridad para actuar con base en eso.
Yo lo estoy viviendo ahorita en mi negocio inmobiliario: puedes tener métricas de alcance, vistas o incluso mensajes, pero si no se traducen en clientes reales o cierres, no sirven. Ahí es donde cobra sentido lo que dices de poner al cliente y la rentabilidad al centro.
También coincido contigo en que medir debe simplificar, no complicar. En lo personal, creo que entre más claro tengas qué sí te está generando resultados, más fácil es tomar decisiones rápidas y dejar de perder tiempo y dinero en lo que no funciona.
Al final, como dices, no se trata de medir más, sino de medir mejor… y sobre todo, de tener la claridad para actuar con base en eso.