Para analizar el caso, se partió de un punto importante mencionado: inicialmente se pensó que el problema era la falta de transportistas, pero al revisar los reportes se identificó que los retrasos realmente se concentraban en la fase de clasificación dentro del almacén.
A partir de ahí se utilizó el diagrama de Ishikawa (6M) para estructurar las posibles causas y posteriormente una matriz causal para entender cómo se relacionan entre ellas y cuáles tienen mayor influencia en el sistema (Ishikawa, 1985; Anderson, 2019).
El problema se definió como: retrasos en la entrega de pedidos originados en la fase de clasificación.
Las principales causas identificadas fueron:
Método: 1. Falta de estandarización en la clasificación, 2. Ausencia de procedimientos claros y 3. Variabilidad en la ejecución entre operadores.
Mano de obra: 1. Capacitación insuficiente y 2. Alta rotación de personal.
Maquinaria: 1. Equipos de escaneo con desempeño inconsistente.
Materiales: 1. Etiquetas con información poco clara y 2. Inconsistencias en la identificación de paquetes.
Medición: 1. Falta de indicadores operativos, 2. No medición de tiempos por actividad y 3. Ausencia de seguimiento a errores.
Medio ambiente: 1. Layout ineficiente del almacén y 2. Saturación en horas pico.
Al analizar la relación entre estas causas (enfoque de matriz causal), se observa que muchas de ellas no son independientes, sino que se originan en la forma en la que el proceso está definido. A partir del análisis se identifica la siguiente causa raíz:
Falta de estandarización del proceso de clasificación de paquetes.
Esto genera una operación dependiente del criterio individual, con alta variabilidad en tiempos, errores en la clasificación y retrabajos, impactando directamente en el cumplimiento de las entregas.
Antes de implementar soluciones, sería recomendable validar algunos datos como tiempos reales del proceso y niveles de error, para dimensionar con mayor precisión el impacto de cada factor.
En función de esto, las estrategias se enfocan en ordenar el proceso más que en incrementar recursos:
• Definir y documentar un método estándar de clasificación (pasos, tiempos y criterios)
Con ello se logra eliminar la variabilidad en la ejecución y asegurar que todos los operadores trabajen bajo una misma lógica operativa, reduciendo errores desde el origen.
• Hacer visibles estos estándares en la operación diaria
Facilita la ejecución correcta en tiempo real y refuerza la adherencia al proceso, especialmente en entornos con alta rotación o presión operativa.
• Implementar indicadores operativos para dar seguimiento al desempeño
Permite identificar oportunamente desviaciones y tomar decisiones basadas en datos, evitando que los problemas escalen sin control.
• Capacitar al personal con base en el proceso definido
Asegura que el conocimiento esté alineado con el estándar y no dependa de la experiencia individual, lo que mejora la consistencia del proceso.
• Ajustar la distribución del almacén para facilitar el flujo
Reduce tiempos muertos, recorridos innecesarios y puntos de congestión, alineando el Layout con la lógica operativa del proceso.
• Balancear la carga de trabajo en horas pico
Evita la saturación del proceso, que es uno de los principales detonantes de errores, retrabajos y retrasos en la operación.
• Asegurar la calidad de la información desde el origen (etiquetado)
Disminuye errores en la clasificación y evita reprocesos, ya que una mala identificación impacta directamente en la ejecución del proceso.
El uso del Ishikawa permitió estructurar el problema de forma integral, mientras que la matriz causal ayudó a identificar qué causas tienen mayor impacto dentro del sistema y dónde enfocar las acciones (Gutiérrez Pulido, 2019).
Referencias (APA):
Ishikawa, K. (1985). What is total quality control? The Japanese way. Prentice Hall.
Anderson, P. F. (2019). Causal analysis and problem-solving in complex organizations. Routledge.
Gutiérrez Pulido, H. (2019). Calidad total y productividad (5ª ed.). McGraw-Hill.