Cuando inicié esta aventura de la Maestría en Consultoría, no tenía experiencia y tampoco un plan definido acerca de que esto era a lo que quería dedicarme, sino que, al estar enrolada en la capacitación me encontré con este camino de la consultoría descubriendo que a pesar de que no tengo la metodología apropiada o la expertiz en el ramo, de una o de otra forma he apoyado a organizaciones a encontrar mejoras y crecimiento así que mientras más me adentro a este ramo, más logra captar mi interés y también me desafía. En materias anteriores sentía un gran agobio al no sentirme lo suficientemente preparada para esta encomienda, sin embargo, al llegar a esta materia y saber que es el lugar de partida, mis expectativas son grandes, pues es para mi el principio que me permita avanzar con firmeza y metodología.
Hoy comprendo la importancia de identificar con claridad las necesidades, con evidencias, con sustento y no sólo con supuestos, pues esto es la diferencia que da profesionalismo a nuestras intervenciones.
Aprender bien estos principios es fundamental para el buen desarrollo de cualquier proyecto, por tanto considero esta materia un fundamento para mi crecimiento y un legado firme para mi desarrollo profesional.
Aún cuando no he tenido la oportunidad de dar consultoría de manera estructurada y profesional, si he tenido la fortuna de participar en proyectos de nueva creación en donde es importante identificar patrones y establecer retos, logrando en la mayoría buenos resultados. Esta materia me entusiasma a generar formas de ayudar a otros a detectar las áreas que impiden su crecimiento, y eso me encanta, pues es lo que me gusta hacer a nivel personal, así que considero que me permitirá alinear estas herramientas en lo profesional y también de forma personal.
Será un gusto aprender con ustedes en este camino.
Nadia