Kaplan y Norton dicen que basarnos solo en los estados financieros es como manejar mirando la ruta, exclusivamente a través del espejo retrovisor. En el caso del vehículo, mirar hacia el frente es ir evaluando (en tiempo real o más bien con la frecuencia adecuada), los acontecimientos que tenemos enfrente.
El no estar atento a los cambios en las necesidades de los Clientes y los cambio en la oferta de los competidores directos e indirectos nos hace lentos cuando requerimos ajustar la estrategia para mentener o mejor aún mejorar nuestra posición competitiva.
En el entorno actual, los cambios son cada vez más frecuentes y en muchos casos disruptivos. La IA podría ser un catalizador de las empresas pequeñas y medianas al otorgarles recursos de conocimiento y de análisis que su tamaño generalmente no les permite alcanzar, sin embargo, el no contar con las capacidades o deseo de aprovecharla creará una brecha aún más grande entre los que las utilizan y los que no.
Las empresas tienen que tener tener claros sus objetivos, lo que buscan y cómo medir si lo están o no alcanzando, la definición de los indicadores clave de desempeño (financieros, de Clientes, operativos y capacidades) nos ayudarán a saber qué estamos haciendo bien, que estamos haciendo mal y que no estamos haciendo.
En resumen, si queremos lograr los resultados esperados, debemos saber qué queremos, debemos medir o valorar con la frecuencia adecuada si lo estamos o no logrando y tomar las accciones necesarias para corregir cualquier desviación negativa con respecto a los objetivos esperados.