Hola, considero que tu planteamiento es muy acertado, especialmente al identificar como causa principal los perfiles de puesto mal definidos y la falta de comunicación entre áreas, ya que estos factores suelen generar duplicidad de funciones y retrasos operativos. El uso de la Cadena de Valor de Porter como marco de análisis resulta pertinente, pues permite visualizar con claridad en qué actividades se está perdiendo valor y dónde se concentran las ineficiencias.
La propuesta metodológica es clara y bien estructurada. El mapeo de procesos As-Is es una herramienta fundamental para comprender el estado actual de la operación, mientras que la implementación de la matriz RACI aporta orden y claridad en la asignación de responsabilidades, lo cual puede mejorar significativamente la coordinación interdepartamental. Asimismo, la fusión de departamentos con funciones similares puede ser una estrategia efectiva para optimizar recursos y reducir redundancias, siempre que se gestione adecuadamente el cambio organizacional.
En cuanto a la evaluación de impacto, el uso de KPIs de productividad y la medición de tiempos de entrega permiten obtener resultados objetivos y comparables, lo que fortalece la toma de decisiones basada en datos. Como complemento, podría ser interesante considerar indicadores cualitativos, como la percepción del personal o el nivel de colaboración entre áreas, para tener una visión más integral del impacto de la reestructuración.
En general, tu propuesta presenta una lógica coherente entre diagnóstico, análisis, intervención y evaluación, alineándose adecuadamente con los objetivos de una reestructuración organizacional efectiva.