Un riesgo muy grande en cualquier tipo de empresa o negocio digital es no evaluar de manera continua la estrategia y hacer ajustes constantemente. Cuando no se monitorean los resultados en tiempo real, las organizaciones pueden tardar demasiado en detectar señales críticas como la caída en la conversión de clientes, el aumento en el costo de clientes como en el caso planteado, la pérdida de clientes o el aumento en costos operativos. Esto provoca decisiones rápidas y mal analizadas en lugar de decisiones preventivas, lo que reduce la capacidad competitiva y puede llevar a perder participación de mercado rápidamente. Además, en un ecosistema digital donde los hábitos del consumidor cambian con gran velocidad y más en negocios digitales, no actualizar la estrategia puede significar desconexión con las necesidades reales del cliente, ya que recordemos que los la atención y gustos de los clientes nunca había sido tan de rápido cambio como ahora.
Un sistema de monitoreo mediante KPIs, como el Balanced Scorecard utilizado por LogixMarket, permite identificar patrones y fallas antes de que se conviertan en problemas mayores. Observar indicadores como satisfacción, tasa de recompra o cumplimiento de entregas facilita decisiones oportunas basadas en datos, no en suposiciones, ya que es precisamente lo que en los primeros 2 años fue un diferenciador y es lo que deben cuidar para seguir competitivos. Esto no solo corrige errores, sino que acelera mejoras en logística, experiencia del cliente y valor ofrecido.
Desde mi perspectiva en negocios digitales, incluyendo mi proyecto propio Sensorial Fragance, aplico el análisis continuo cada vez más y de más constante. Las métricas nos revelan verdades que a veces no vemos en la operación diaria. Un KPI puede mostrar qué contenido funciona, qué productos tienen mayor demanda o qué parte del proceso causa fricción. Sin estos datos, sería como conducir a ciegas en un mercado que cambia cada semana. Por ello, evaluar y ajustar la estrategia en tiempo real no es opcional: es una condición necesaria para mantener la competitividad y asegurar el crecimiento sostenible.
Y no solo las mediciones de KPIs existentes si no intentar crear nuevos KPIs todo el tiempo, porque entre más métricas se tengan es mejor el análisis y la prevención o corrección de procesos.