Estoy totalmente de acuerdo con la magnitud que le das al "timing" en la toma de decisiones estratégicas. En muchas ocasiones actuar por intuición en lugar de tomar decisiones basadas en datos y evidencia es clave en la gestión moderna. Incluso puede llegar a ser un problema cultural, basta ver como se juega un partido de futbol soccer (basado en la intuición) contra un partido de futbol americano (basado en datos y estrategias en tiempo real)
Me gustaría complementar tu análisis, particularmente tu punto 2, con una reflexión derivada del material de estudio (Unidad 5):
La falta de revisión continua no solo provoca una pérdida de sensibilidad, como bien señalas con el caso de LogixMarket (tráfico alto, pero conversión baja), sino que también genera lo que se conoce como "Metas Desalineadas" o "Ceguera de Taller".
Metas Desalineadas: Cuando una empresa se enfoca obsesivamente en métricas que parecen buenas (como el tráfico web y las ventas), pero ignora los KPIs de rentabilidad o satisfacción (como la tasa de conversión o el LTV - Lifetime Value), está desperdiciando recursos valiosos en un objetivo que no está alineado con el propósito estratégico final. El sistema de monitoreo no solo debe decir qué está pasando, sino lograr explicar también el por qué, forzando a la organización a hacer los ajustes necesarios para alcanzar la meta del KPI.
El monitoreo es vital porque reduce la incertidumbre. En entornos digitales la estrategia es dinámica. Un buen sistema de KPIs no solo actúa como un "tablero de control" (como en un auto), sino que permite aplicar metodologías como los OKRs (Objectives and Key Results) en ciclos cortos. Esto promueve la flexibilidad organizacional al obligar a los equipos a reevaluar y ajustar sus objetivos cada trimestre, evitando la rigidez de anualidad que caracteriza a las organizaciones tradicionales.
En tu aporte se subraya que la evaluación estratégica debe ser un proceso continuo de retroalimentación, no un evento anual. La inmediatez de la data en el entorno digital ha convertido al monitoreo de KPIs en el verdadero diferenciador competitivo para cualquier industria.
Me gustaría complementar tu análisis, particularmente tu punto 2, con una reflexión derivada del material de estudio (Unidad 5):
La falta de revisión continua no solo provoca una pérdida de sensibilidad, como bien señalas con el caso de LogixMarket (tráfico alto, pero conversión baja), sino que también genera lo que se conoce como "Metas Desalineadas" o "Ceguera de Taller".
Metas Desalineadas: Cuando una empresa se enfoca obsesivamente en métricas que parecen buenas (como el tráfico web y las ventas), pero ignora los KPIs de rentabilidad o satisfacción (como la tasa de conversión o el LTV - Lifetime Value), está desperdiciando recursos valiosos en un objetivo que no está alineado con el propósito estratégico final. El sistema de monitoreo no solo debe decir qué está pasando, sino lograr explicar también el por qué, forzando a la organización a hacer los ajustes necesarios para alcanzar la meta del KPI.
El monitoreo es vital porque reduce la incertidumbre. En entornos digitales la estrategia es dinámica. Un buen sistema de KPIs no solo actúa como un "tablero de control" (como en un auto), sino que permite aplicar metodologías como los OKRs (Objectives and Key Results) en ciclos cortos. Esto promueve la flexibilidad organizacional al obligar a los equipos a reevaluar y ajustar sus objetivos cada trimestre, evitando la rigidez de anualidad que caracteriza a las organizaciones tradicionales.
En tu aporte se subraya que la evaluación estratégica debe ser un proceso continuo de retroalimentación, no un evento anual. La inmediatez de la data en el entorno digital ha convertido al monitoreo de KPIs en el verdadero diferenciador competitivo para cualquier industria.