En un comedor industrial que brinda servicio a más de 300 trabajadores por turno, se detectó un aumento significativo en los casos de enfermedades transmitidas por alimentos (ETA) en un periodo de dos semanas. Aproximadamente 40 comensales reportaron síntomas gastrointestinales como diarrea, vomito, dolor abdominal y fiebre leve de 2 a 4 días después de consumir alimentos dentro de las instalaciones.
Ante la situación, el área de calidad e higiene activó un protocolo de atención, ya que este evento representaba un riesgo para la salud del personal y un posible incumplimiento de normativas sanitarias como la NOM-251-SSA1-2009. Se identificaron posibles factores asociados, como manejo inadecuado de los alimentos, fallas en el control de temperaturas, contaminación cruzada, deficiencia en la higiene del personal y almacenamiento incorrecto de materia prima.
Para abordar la problemática, la empresa decidió realizar un diagnóstico interno que incluyó la revisión de registros normativos (bitácoras de limpieza, control de temperaturas, recepción de materia prima, higiene del personal), inspecciones en las áreas de preparación, entrevistas al personal operativo y encuestas a los comensales afectados. El objetivo fue identificar las causas raíz del brote, evaluar el cumplimiento de las prácticas de higiene y establecer medidas correctivas y preventivas.
Se considera pertinente aplicar un enfoque mixto (cualitativo y cuantitativo), debido a la naturaleza compleja del problema, que involucra tanto datos medibles como factores humanos y por lo tanto operativos.
Ventajas:
- El enfoque cuantitativo permite medir la magnitud del brote mediante datos como números de casos, frecuencia de síntomas, alimentos consumidos, tiempos de aparición y resultados de análisis microbiológicos; lo cual facilita identificar patrones y relaciones causales. El enfoque cualitativo permite comprender el contexto en el que ocurrió el problema, a través de la observación directa de las practicas del personal, entrevistas sobre procedimientos en la manipulación de alimentos y evolución del cumplimiento de normas de higiene; esto permite detectar fállelas operativas que no siempre son evidentes en los datos numéricos.
- El uso combinados de ambos enfoques permite contrastar la información obtenida. Si los registros indican que los alimentos se mantuvieron a temperaturas adecuadas, pero en la observación se detecta que non esperan los tiempos de exposición, se puede identificar una falla importante. Esta triangulación fortalece la validez del diagnóstico y reduce el margen de error en la toma de decisiones.
Desventaja:
- El enfoque mixto implica diseñar instrumentos de recolección de datos consto cuantitativos (encuestas estructuradas, registros) como cualitativos (guías de observación , entrevistas), así como integrar y analizar ambos tipos de de información. Esto requiere más tiempo, personal capacitado y una adecuada coordinación, lo que puede restar la implementación mutación inmediata de soluciones si no se gestiona correctamente.
Conclusión:
El enfoque mixto es el mas adecuado para abordar un brote de ETAs en un entorno organizacional, ya que permite no solo cuantificar la magnitud del problema, sino también comprender las causas subyacentes relacionadas con los procesos, el comportamiento del personal y el cumplimiento de las normas sanitarias. Esto facilita la implementación de acciones correctivas efectivas, como la capacitación del personal, el reforzamiento de controles de higiene y la mejora de los procesos operativos, contribuyendo a garantizar la inocuidad alimentaria y la salud de los comensales.