Contexto
El corporativo objeto de estudio opera tres centros de entretenimiento con aproximadamente 20 años de trayectoria. A esta empresa se le realizo un diagnóstico situacional el pasado diciembre.
Durante este se identificó una problemática estructural en el área de mantenimiento, caracterizada por un modelo predominantemente reactivo, ausencia de estandarización entre sedes, documentación técnica desactualizada y una marcada resistencia cultural al cambio. Adicionalmente, los datos financieros iniciales revelaron un incremento del 25% en el gasto operativo de mantenimiento en el último año, este aumento fue la causa primaria de solicitar el diagnostico.
El diagnóstico se realizó mediante entrevistas semiestructuradas, observación directa, revisión documental y análisis causal con la técnica de los 5 Porqués, lo que permitió triangular evidencia desde múltiples fuentes y dimensiones del problema.
Enfoque Mixto
Para abordar esta situación organizacional, el enfoque seleccionado fue el mixto. Esta elección responde a la naturaleza multidimensional del problema, que combina fenómenos como el incremento del 25% en costos de mantenimiento, como fenómenos subjetivos e interpretativos, como lo expresado en discursos recurrentes del personal técnico.
Ventajas
Complementariedad entre datos objetivos y subjetivos
El enfoque mixto permite ver íntegramente dos niveles de realidad organizacional que de otra manera no pueden ser unidos, es decir, por un lado, el componente cuantitativo concreto y medible como es el incremento del 25% en el gasto de mantenimiento. Ahora, como señala el canal Métodos de Investigación en la Educación (2023), el análisis de datos cuantitativos permite identificar patrones numéricos que orientan la toma de decisiones con base en evidencia verificable, otorgando objetividad y comparabilidad a los hallazgos.
Por otro lado, la medición cualitativa que está sustentada en las entrevistas y la observación directa revela causas que ningún indicador cuantitativo podría explicar por sí solo: la cultura de "apagar fuegos" o la dependencia del conocimiento empírico e histórico de algunos técnicos específicos. En este sentido, Cáceres (2003) sostiene que el análisis cualitativo de contenido permite identificar significados latentes en los discursos organizacionales, es decir, aquello que miembros de la organización expresan de manea recurrente, pero al ser subjetivo no puede ser medido numéricamente.
La combinación de ambas dimensiones fortalece la comprensión integral del fenómeno organizacional.
Interpretación y categorización rigurosa de hallazgos
Una segunda ventaja del enfoque mixto radica en la posibilidad de someter los datos cualitativos a un proceso estructurado de codificación y categorización, esto genera rigor interpretativo. El diagnóstico arrojo patrones claros en las entrevistas, expresiones como "así siempre se ha hecho" o "si funciona, no lo toques" cobran relevancia al ser identificados más como procedimientos que como anécdotas.
Vives Varela y Hamui Sutton (2021) explican que la codificación y categorización de datos cualitativos permite construir categorías conceptuales con sustento empírico, transformando narrativas individuales en hallazgos organizacionales generalizables.
Aplicado al caso, este proceso posibilita vincular de manera explícita la resistencia cultural identificada cualitativamente con el incremento del gasto del 25% evidenciado cuantitativamente, construyendo así un argumento diagnóstico sólido, trazable y difícil de refutar ante la dirección corporativa.
Limitación
Mayor complejidad metodológica y riesgo de tratamiento superficial de los datos cualitativos
La principal desventaja del enfoque mixto radica en su mayor exigencia metodológica, temporal y de competencias. Integrar adecuadamente datos cuantitativos y cualitativos requiere criterios claros sobre cómo articular ambas fuentes, especialmente cuando sus resultados parecen contradictorios o cuando los tiempos del proyecto son ajustados.
Un riesgo específico, señalado por Cáceres (2003), es que los datos cualitativos sean utilizados de manera superficial, únicamente como ilustración anecdótica de los hallazgos numéricos, sin otorgarles el tratamiento analítico riguroso que requieren. En el contexto de este corporativo, esto implicaría que el incremento del 25% detectado, acapara, como se mencionó inicialmente como raíz del diagnóstico, toda la atención de la directiva, relegando los hallazgos culturales, mismos que constituyen la causa raíz del problema a un rol secundario y decorativo.
Conclusión
La elección del enfoque mixto no responde a una lógica simple, sino a una decisión fundamentada en la naturaleza del problema, es decir, un método que identifique la problemática organizacional desde el lado numérico y humano, dando un resultado que se sustente ante la dirección del corporativo.
El indicador cuantitativo del 25% de aumento de costos y los patrones cualitativos de resistencia al cambio no son datos independientes, sino dos expresiones del mismo fenómeno organizacional que solo adquieren pleno sentido cuando se analizan de manera integrada y rigurosa.