Hola, Gerardo.
Me parece excelente que pongas sobre la mesa la metodología de OKRs. Es un enfoque muy dinámico que, a diferencia de los modelos tradicionales, permite una agilidad mayor al centrarse en resultados clave medibles y ambiciosos.
Para enriquecer el debate con una visión balanceada, me gustaría resaltar un acierto y plantear un desafío técnico:
Lo Positivo: Tu analogía del "cascabel" (los KPIs) es muy didáctica. Es fundamental entender que mientras el OKR nos dice hacia dónde vamos (el objetivo) y cómo sabremos que llegamos (el resultado clave), los KPIs son ese "tintineo" constante que nos indica si la maquinaria operativa está funcionando día con día. Esta distinción es vital para no confundir la estrategia con la operación.
El Reto (Punto Crítico): Mencionas que los OKRs deben estar en sintonía con los accionistas y el mercado. Sin embargo, un riesgo común en los entornos digitales es la desalineación vertical. A veces, los niveles operativos cumplen sus KPIs (el cascabel suena), pero el OKR estratégico no se alcanza porque los indicadores elegidos no tenían una correlación real con el objetivo financiero. ¿Cómo sugieres asegurar que el "sonido del cascabel" sea realmente música para los accionistas y no solo ruido operativo que no genera valor real?
Considero que tu propuesta de "asimilación" entre nichos y accionistas es la clave para evitar lo que algunos autores llaman "métricas de vanidad".
Para enriquecer el debate con una visión balanceada, me gustaría resaltar un acierto y plantear un desafío técnico:
Lo Positivo: Tu analogía del "cascabel" (los KPIs) es muy didáctica. Es fundamental entender que mientras el OKR nos dice hacia dónde vamos (el objetivo) y cómo sabremos que llegamos (el resultado clave), los KPIs son ese "tintineo" constante que nos indica si la maquinaria operativa está funcionando día con día. Esta distinción es vital para no confundir la estrategia con la operación.
El Reto (Punto Crítico): Mencionas que los OKRs deben estar en sintonía con los accionistas y el mercado. Sin embargo, un riesgo común en los entornos digitales es la desalineación vertical. A veces, los niveles operativos cumplen sus KPIs (el cascabel suena), pero el OKR estratégico no se alcanza porque los indicadores elegidos no tenían una correlación real con el objetivo financiero. ¿Cómo sugieres asegurar que el "sonido del cascabel" sea realmente música para los accionistas y no solo ruido operativo que no genera valor real?
Considero que tu propuesta de "asimilación" entre nichos y accionistas es la clave para evitar lo que algunos autores llaman "métricas de vanidad".
¿Qué opinas sobre la frecuencia de revisión de estos OKRs en un mercado tan volátil como el tecnológico?
Un gusto debatir estos puntos contigo.
Salu2
Julio Trujillo Duarte
Un gusto debatir estos puntos contigo.
Salu2
Julio Trujillo Duarte