En una empresa del sector financiero, se detectó una problemática relacionada con la baja colocación de productos financieros, a pesar de contar con un equipo comercial amplio. La dirección sospechaba que el problema podía estar vinculado a fallas en los procesos de venta, capacitación insuficiente o desmotivación del personal, por lo que se requirió realizar un diagnóstico interno.
Para abordar esta situación, considero más adecuado utilizar un enfoque mixto, ya que permite integrar datos cuantitativos; como indicadores de ventas, cumplimiento de metas y tasas de conversión, con información cualitativa; como entrevistas al personal y percepción del clima laboral.
Una de las principales ventajas de este enfoque es que ofrece una visión más completa del problema, combinando objetividad y profundidad. Otra ventaja es que permite triangular la información, aumentando la validez de los resultados. Sin embargo, una desventaja es que requiere mayor tiempo y recursos para su implementación, ya que implica el uso de múltiples técnicas de recolección y análisis de datos.