Considero que uno de los mayores riesgos para las empresas que no evalúan ni ajustan su estrategia en tiempo real es perder conexión el cliente, aun cuando los indicadores superficiales aparenten crecimiento.
Cuando una organización no monitorea KPIs, corre el riesgo de seguir invirtiendo recursos en estrategias que ya no generan valor. Esto provoca una falsa sensación de estabilidad, mientras el problema real se profundiza de forma silenciosa pues en el hoy por hoy en mercados digitales altamente dinámicos, reaccionar tarde equivale prácticamente a no reaccionar. En este contexto integrar medibles como el Balance Scorecard es una herramienta indispensable que permite a las empresas traducir la estrategia en resultados medibles.